Las expectativas de los consumidores en torno a la salud y la seguridad de los alimentos aumentan a la vez que la tolerancia al error disminuye. La retirada de productos, los incidentes con alérgenos y los casos de contaminación conllevan ahora implicaciones inmediatas para la salud pública, daños a la reputación a largo plazo e incluso pueden acabar en condenas penales. Como resultado, los minoristas y fabricantes se enfrentan a una presión cada vez mayor para llevar a cabo una retirada de productos rápida y precisa, eliminando los productos contaminados de la cadena de suministro antes de que lleguen a manos del los consumidores.
Dado que las cadenas de suministro son cada vez más ajustadas y dejan poco margen para investigar los problemas una vez que los productos están en tránsito, los modelos tradicionales de seguridad de los alimentos basados en papel (que dependen de etiquetas estáticas y auditorías manuales) resultan demasiado lentos y engorrosos.
Como explica Rachael Satchwell, Global Food Sector Manager de Domino Printing Sciences, cuando se implementan con eficiencia, los códigos 2D impulsados por GS1 pueden mejorar la transparencia de la cadena de suministro, aportando la visibilidad en tiempo real necesaria para transformar la seguridad de los alimentos de una investigación reactiva a una prevención proactiva.
Por qué aumenta la retirada de alimentos
A pesar de la inversión en trazabilidad y cumplimiento, la retirada de alimentos va en aumento, no necesariamente porque la calidad de los alimentos haya disminuido, sino porque las capacidades de detección y el escrutinio normativo han aumentado. Una mayor concienciación sobre el impacto en la salud de los ingredientes de los alimentos, especialmente en grupos vulnerables, ha dado lugar a requisitos de etiquetado más estrictos y a una menor tolerancia al error. Como resultado, problemas como la información incorrecta o incompleta sobre alérgenos provocan ahora una retirada de productos inmediata, junto con algunas causas más tradicionales como la contaminación con patógenos como la listeria o la salmonela, o fallos de fabricación donde se encuentra plástico o metal en el producto.
Para los fabricantes que operan bajo una intensa presión de márgenes, las implicaciones de una retirada de alimentos pueden ser devastadoras. Además de los costes asociados a la pérdida de productos y al daño a la reputación, el propio proceso de investigación requiere muchos recursos y a menudo interrumpe la producción.
Una vez que los productos avanzan en la cadena y llegan a los estantes de los comercios, el problema se agrava, lo que afecta a la relación entre la parte minorista y la proveedora y ejerce presión sobre los negocios minoristas, que se enfrentan a una mayor responsabilidad legal, sanitaria y operativa. La retirada de productos socava la confianza de los consumidores, y un solo caso puede tener ramificaciones a largo plazo para dicha confianza y para el interés del comprador.
Los modelos manuales tradicionales utilizados para la trazabilidad y la seguridad de los alimentos son herramientas rudimentarias que simplemente no pueden responder con la rapidez necesaria para respaldar los actuales modelos logísticos "justo a tiempo". Los fabricantes que todavía confían en auditorías en papel, etiquetas estáticas e investigaciones manuales se ven obligados con demasiada frecuencia a llevar a cabo una retirada de productos a gran escala, incluso si solo un pequeño lote está contaminado o mal etiquetado. Sin el nivel de información específica y la velocidad de recuperación necesarios para identificar los productos afectados, actuar rápidamente y lograr minimizar la exposición, las implicaciones en términos de coste y reputación tanto para los fabricantes como los minoristas son significativas.
Integrar la seguridad: cómo los códigos 2D minimizan los errores desde el origen
Los códigos 2D impulsados por GS1 están transformando rápidamente el panorama para los productores y minoristas de alimentos. A diferencia de un código de barras lineal tradicional que contiene un solo dato, los códigos de barras 2D actúan como puertas de enlace inteligentes y conectadas que vinculan cada producto individual y lote a datos estructurados en tiempo real. Algo aún más interesante desde la perspectiva de la seguridad de los alimentos es que se puede acceder a la información de forma diferente según la ubicación del producto y el rol de la persona que escanea el código, lo que amplía el alcance de la información de seguridad de los alimentos a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la fabricación hasta la fase posterior a la compra.
Para los fabricantes, el uso de códigos 2D integra la seguridad en los procesos de producción existentes. Los códigos 2D que permiten el acceso a información a nivel de lote se pueden escanear automáticamente en la recepción de mercancías y durante la fabricación, lo que respalda procesos de detección de fallos cada vez más sólidos. Las comprobaciones más tempranas y frecuentes garantizan que los problemas se puedan resaltar, evaluar y aislar en etapas previas, antes incluso de que los productos salgan de la fábrica. Además de reducir el riesgo de que los productos lleguen a los puntos de venta o, peor aún, al público consumidor, la verificación continua mejora la puntualidad en la identificación de errores, lo que ayuda a minimizar el volumen de productos afectados.
La mayor precisión de los datos proporciona el sólido rastro de auditoría que se requiere en una época de gran concienciación sobre la seguridad. La verificación automatizada limita la exposición de la empresa a la contaminación y al error de producción, lo que sirve para minimizar tanto las interrupciones de elevado coste como los residuos de productos. Al mismo tiempo, ofrece a fabricantes y marcas una mayor confianza en la integridad de sus datos, lo que refuerza la confianza de los clientes y protege la reputación de la marca.
Mejorar el cumplimiento en el punto de venta mediante envases inteligentes
Incluso con controles de fabricación mejorados para reducir la retirada de productos, el sector minorista sigue enfrentándose a riesgos habituales en relación con productos caducados y la gestión de la retirada de productos en tiempo real. Los códigos 2D impulsados por GS1 ofrecen una nueva protección, por ejemplo, para garantizar que cualquier producto caducado escaneado en el punto de venta se señale inmediatamente como no apto para el consumo, lo que evita su venta por error. El mismo proceso se puede utilizar si se ha realizado una retirada de productos. Marcar el producto durante el escaneo en el punto de venta mejorará el cumplimiento legal y reducirá el riesgo para los consumidores.
Los códigos 2D que contienen o enlazan a información a nivel de lote garantizan que solo se retiren de la venta los productos afectados, en lugar de gamas enteras de productos. Esta trazabilidad precisa reduce de forma significativa la ardua tarea de que los comercios tengan que retirar manualmente los productos de las estanterías y gestionar su eliminación o devolución al fabricante. Los minoristas también pueden aprovechar las capacidades que ofrecen los códigos 2D (incluido el acceso a información más detallada y granular en la etapa de venta) para aplicar descuentos de productos mucho más sofisticados antes de sus fechas de caducidad. Las reducciones incrementales tempranas pueden minimizar la posibilidad de quedarse con productos sin vender, lo que reduce tanto los residuos de productos como el gasto que supone la eliminación de dichos residuos.
Los datos dinámicos que contienen los códigos 2D también brindan a las marcas y minoristas una nueva oportunidad para fomentar el interés del consumidor al proporcionar información de salud y seguridad oportuna, específica y fácil de entender durante la experiencia de compra.
Fortalecer la confianza tras la compra
El interés de los consumidores en la fase anterior a la compra se puede extender a la experiencia de la fase posterior. Los consumidores más vulnerables están protegidos durante todo el tiempo de uso del producto gracias a la información sobre alérgenos, que se actualiza de acuerdo a la evolución de la normativa. Quien compra el producto puede consultar los requisitos de reciclaje, lo que favorece mejores resultados a nivel medioambiental. De manera crucial, si es necesaria una retirada de productos, la naturaleza dinámica de la información del código 2D puede tranquilizar a los consumidores sobre si su producto específico está afectado, lo que reduce el pánico y evita devoluciones generales e innecesarias.
Al ampliar la información del cliente en la fase posterior a la compra, las marcas pueden generar una mayor confianza. Además de la información de carácter normativo obligatoria sobre alérgenos y reciclaje, las marcas pueden añadir datos para mejorar la seguridad del cliente en general. Las pautas sobre el almacenamiento seguro, como los requisitos de refrigeración o la duración recomendada en el congelador, también pueden fortalecer el interés de los consumidores y su confianza. Es fundamental que la información sea específica. Con la transparencia que permiten los códigos 2D, las marcas pueden alejarse de los mensajes genéricos para adoptar un enfoque más personalizado y centrado en la seguridad que no solo sea específico del producto, sino del lote.
Un futuro más inteligente para la transparencia de la cadena de suministro de alimentos
La seguridad de los alimentos ya no consiste solo en demostrar qué salió mal después del incidente. Con un único código que ofrece información granular a fabricantes, minoristas y consumidores, los códigos 2D impulsados por GS1 pueden transformar la forma en que se gestiona la seguridad de los alimentos, desde su creación hasta su eliminación. Para los fabricantes, la trazabilidad mejorada logra minimizar el riesgo de retirada de productos y la limita a lotes específicos. Para los minoristas, los códigos dinámicos pueden reducir el riesgo de vender productos caducados y permitir la aplicación de descuentos inteligentes para reducir los residuos. Para los consumidores, los códigos 2D proporcionan una base para ofrecer información de salud y seguridad a medida con el fin de mejorar la comprensión y el interés del comprador.
Al crear una visión compartida y en tiempo real de los datos precisos del producto, los códigos 2D generan seguridad en cada punto donde se toman decisiones (desde la planta de producción hasta el punto de venta y el hogar), lo que consolida la confianza en todo el sistema de alimentos a la vez que mejora la trazabilidad, la seguridad y la sostenibilidad.