El sector de la construcción se encuentra en un punto de inflexión crítico. Las nuevas normativas diseñadas para mejorar la seguridad, la sostenibilidad y la rendición de cuentas en el sector de la construcción exigirán una trazabilidad significativamente mayor de los materiales, desde el diseño hasta la demolición. Si bien es un cambio de carácter normativo, presenta posibles ventajas adicionales para el sector.
Los pasaportes digitales de productos garantizarán la identificación de los productos y componentes de construcción desde el diseño, la producción, la construcción y el mantenimiento hasta el desmantelamiento y el reciclaje. Este “registro digital” de la información permite conseguir mucho más que solo el cumplimiento normativo: la trazabilidad integral sienta las bases para una mayor eficiencia operativa, una reducción significativa de los residuos, un mejor control de los costos y un nuevo nivel de colaboración a lo largo de la cadena de suministro.
Mayor cumplimiento en la construcción
Las nuevas normativas de la UE entre las que se incluyen el Reglamento de Productos de Construcción (RPC) impondrán nuevas exigencias a los fabricantes y proveedores de productos de construcción. La directiva es clara: los fabricantes deberán proporcionar información sobre el producto que sea estructurada y digital, que esté disponible en todo momento y que pueda enviarse a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio.
En el Reino Unido, la necesidad de mejorar la trazabilidad ya es un hecho conocido. El “registro digital” de los datos incluye toda la información clave de seguridad y diseño de un edificio. En la actualidad solo se exige para edificios de alto riesgo, pero cada vez más empresas de construcción reconocen el valor de contar con una sola fuente de información para proyectos de todos los tamaños.
Hasta la fecha, el principal obstáculo ha sido la falta de estandarización y de un marco operativo único y consensuado. Esto lleva a una dispersión de la información y a una falta de colaboración eficaz en toda la cadena de suministro, algo esencial para lograr la eficacia operativa y maximizar el valor de los datos de producto. Sin embargo, el cambio hacia un entorno más regulado acelerará la transformación y fomentará la adopción generalizada de las normas necesarias para lograr un proceso de construcción más coherente y transparente.
Estándares de datos que respaldan el cumplimiento
Como se observa en otros sectores, sobre todo en el farmacéutico, la estandarización y la adopción de un lenguaje accesible y reconocido a nivel mundial, como el que proporcionan los códigos 2D según estándares GS1, constituyen la base eficaz para el intercambio de datos y la trazabilidad. Esto permite transferir con facilidad información coherente, fiable y práctica de un extremo al otro de la cadena de suministro. Así, las empresas pueden usar esta información en tiempo real para mejorar la eficiencia y el control en cualquier etapa del proceso.
El pasaporte digital de producto puede incluir datos con un nivel de detalle asombroso. Aunque los requisitos varían según el tipo de producto, las normativas exigirán un identificador de producto único a nivel mundial, un soporte de datos digitales (por ejemplo, QR, NFC, RFID), información sobre el rendimiento y la seguridad del producto, documentación de cumplimiento y certificación, datos ambientales y composición del material.
Utilizar un lenguaje estandarizado para estos datos facilita el flujo de información entre los sistemas y las personas, desde la fábrica hasta el sitio de construcción. Esto permitirá que las empresas de construcción creen un registro digital, o un “gemelo” del edificio, con el detalle de qué productos se usaron y dónde se usaron. Este gemelo digital también permite demostrar que el edificio cumple con los estándares requeridos, y los identificadores únicos permiten supervisar los productos a nivel de lote en el caso de artículos fabricados en masa, o a nivel individual en el caso de artículos de riesgo, como las puertas cortafuegos
El valor de los datos más allá del cumplimiento
El cumplimiento normativo no será más que una parte de este cambio operativo, y las empresas obtendrán otras ventajas con el tiempo. El acceso a información detallada sobre el producto puede facilitar la automatización y la gestión de procesos en tiempo real para mejorar el rendimiento operativo en el día a día. Las empresas de construcción pueden escanear las entregas de productos a medida que llegan a la obra, lo que elimina las imprecisiones y demoras asociadas con el papeleo manual.
Escanear los artículos en tiempo real a medida que se instalan puede ayudar a garantizar que se utilicen las piezas correctas en todo el proyecto de construcción. El registro también incluirá información adicional, como productos que deben combinarse para garantizar una instalación correcta, lo que mejora la calidad y evita el riesgo de demoras costosas o fallos en las inspecciones. De hecho, los inspectores de obra podrán contar con información detallada de antemano sobre las áreas específicas de alto riesgo que requieren evaluación, por lo que podrán realizar inspecciones y obtener la aprobación final de forma más rápida y precisa.
Sustituir el papeleo manual por identificadores de producto con información en tiempo real también ayuda a las empresas a ahorrarse los productos que piden “por si acaso”, una medida típica para evitar demoras. No pedir materiales innecesarios no solo reduce los costos, sino que también reduce el desperdicio y ayuda a alcanzar los objetivos de sostenibilidad de las empresas constructoras. Los materiales de sobra que se puedan identificar se pueden devolver o reutilizar en lugar de desecharlos, lo que reduce aún más los residuos y los costos.
Datos que mejoran el rendimiento operativo
La información detallada a nivel de artículo también puede permitir a las empresas de construcción mejorar la rotación de las existencias. En el caso de los artículos perecederos, como el yeso, pueden implementar controles para evitar que los productos caduquen y se desperdicien, lo que supone un aumento de costos y, potencialmente, la necesidad de procesos de eliminación complejos. Fundamentalmente, también refuerza los protocolos de seguridad para productos como el cemento, que puede ser peligroso para los trabajadores y puede socavar la integridad del edificio.
Para los fabricantes de productos de construcción, el uso de estándares globales como GS1 Digital Link les permite rastrear más datos y vincularlos a los productos, lo que facilita la retirada selectiva de productos. Pueden identificar y localizar los lotes defectuosos rápidamente y retirar únicamente los productos afectados, lo que minimiza los posibles costos para la empresa. Además, la trazabilidad completa evitará los problemas asociados con la identificación de edificios afectados por incidentes, como ocurrió tras el incendio del edificio Grenfell en Londres.
Poder acceder a tal nivel de detalle a través de un identificador de producto también refuerza las medidas contra la falsificación. Las obras de construcción pueden verificar la autenticidad de los materiales y saber que utilizan productos seguros y auténticos. Y, mediante los resolutores, las diversas partes interesadas pueden acceder a diferentes conjuntos de datos o páginas web en distintos puntos de la cadena de valor.
El cumplimiento normativo como ventaja competitiva
La incorporación de identificadores únicos y detallados permitirá a las organizaciones de todo el sector de la construcción garantizar el cumplimiento de las normativas actuales y futuras. Pero, lo que es aún más importante, también cambiará la forma en que las organizaciones interactúan y colaboran a lo largo de toda la cadena de suministro. Una información más detallada sobre los productos, tanto a nivel de lote como individual, ofrece a los fabricantes de materiales la oportunidad de integrarse en la cadena de suministro de principio a fin y ofrecer un valor añadido a las empresas constructoras, lo cual constituye un diferenciador comercial tangible.
El suministro de información sobre productos mediante la adopción de estándares globales, como los códigos 2D según estándares GS1, se convertirá no solo en un requisito de cumplimiento, sino en una necesidad comercial. Hoy existe una oportunidad inmejorable para dejar atrás la idea de que el cumplimiento normativo es un gasto adicional, y reconocer que los fabricantes de materiales de construcción pueden aportar un valor significativo a lo largo de una cadena de suministro conectada y colaborativa.